SÁNDALO

El sándalo es una oleorresina extraída del árbol santalum álbum, árbol parásito, de hojas perennes, que crece en la India e Indonesia, pero es en la región de Mysore donde se produce la calidad mejor y más costosa. Antiguamente, los árboles se talaban o arrancaban de cuajo, para luego cortarles las ramas y raíces. Los troncos se dejaban en el suelo durante meses, permitiendo así a las termitas comer la albura para exponer la madera odorífera, la única parte del árbol que se comercializa. Hoy día, dada la escasez del producto, el aceite esencial se obtiene mediante la destilación de las raíces y del corazón de la madera de sándalo, los cuales son reducidos a polvo y secados.

Es una nota base amaderada, oriental y muy tenaz. Se utiliza sobre todo en los perfumes cálidos y orientales.
Es una de las materias primas más antiguas y más conocidas. A pesar de sus 4 milenios de historia, el aceite apareció en la perfumería moderna solamente durante el siglo pasado. Algunos de los últimos perfumes que contienen en su formulación el aceite de sándalo son: “Amor, Amor” de Cacharel,” Ange ou Démon Le Secret Santal d’Hiver” de Givenchy y “Very irrésistible Cedre d´Hiver” de Givenchy, como perfumes femeninos ; y “La force” de D&G, “Hypnose” de Lancome y “Bleu” de Chanel como perfumes masculinos.
El árbol ha desempeñado un papel importante en los ritos religiosos de hindúes y budistas.

En medicina china, se utiliza el aceite de sándalo para curar los dolores de estómago y los problemaas dérmicos; acrecienta la longevidad y fortalece la resistencia a las enfermedades.

Según el ayurveda, el aceite de Sándalo disminuye el dosha kapha y pitta e incrementa el dosha vata.

Desde la teoría de los chakras, la fragancia cálida y picante del sándalo correlaciona con la energía vibracional del sexto chakra o chakra AJNA, sincronizándose en 852 hercios.

El elemento es la región del fuego, el equilibrio entre la energía solar y lunar.

En los vedas se denomina frecuentemente el Ajna como el centro rector. Se localiza donde emergen los tres nadis mayores, Ida, Pingala y Shushumna para formar un único conducto, que continúa después hacia el chakra Sahasrara o séptimo chakra. Parte de la fuerza vital que aquí se recoge de los tres nadis fluye hacia el Sahasrara, mientras que el resto se dispersa por los chakras aúricos. En el cuerpo físico, el chakra Ajna se halla íntimamente conectado con la glándula pineal y con el punto que se halla entre las cejas.

El aceite de Sándalo nos ayuda a concentrarnos en el centro Ajna y la persona entra en contacto con la gran fuerza que se aloja en los nadis Ida, Pingala y Shushumna, lo cual conduce a grandes cambios psíquicos y a una purificación de la mente. Cuando está activado el chakra Ajna, el practicante se pone en contacto con la conciencia más levada, al liberarse del gran acúmulo de energía latente en la glándula pineal. (Hay vedas que asocian el Ajna con la glándula pineal, mientras que otros le asignan la glándula pituitaria).

El aceite de Sándalo nos pone en contacto con el “gurú interior”, es decir, con la fuente innata de conocimiento profundo y de sabiduría que reside dentro del chakra Ajna de cada individuo. Contactar con el “gurú exterior” (el ángel guardián de cada uno) es algo que también el aceite de Sándalo hace posible.

En la meditación usando el aceite de Sándalo en el quemador o como perfume, entramos en un estado de concentración profunda en el que se diluye de forma temporal la autoconciencia y la conciencia del ego, y pueden oírse voces del gurú interior y el gurú exterior.

A medida que se despierta el Ajna, se desarrolla también la comunicación con los demás y la percepción clarividente.

El centro Ajna tiene la capacidad de controlar nuestras respuestas ante las situaciones con el fin de que nos expandamos para aceptar nuestra realidad o que, por el contrario, nos contraigamos y nos apartemos de ella. Nada de lo que digamos es suficiente para describir las capacidades de este chakra en relación con la transformación personal y espiritual.

Cuando crecemos en espíritu, se nos revelan los misterios de la vida y poder colaborar con nuestro Dios a mejorar nuestra vida y lograr que este planeta se convierta en un mejor sitio para vivir.

El aceite de Sándalo nos centra en este chakra y somos capaces de mirar en lo profundo de nuestra propia naturaleza para evaluar nuestras elecciones. El discernimiento es una cualidad de este centro. El aceite de Sándalo centra nuestra visión para que podamos escoger a las personas, cosas y situaciones que sirven a nuestro bien superior. Cuando las elecciones que realizamos son sabias, es el resultado de un buen funcionamiento del centro del entrecejo.

El aceite de sándalo proporciona una perspectiva superior desde la que contemplar la vida. Cuando nos sentimos obcecados por el tráfago de la vida, se disipa nuestra energía constantemente en nuestro afán y nos vemos consumidos emocionalmente e incapaces de una visión clara del futuro, el aceite de sándalo nos da una visión distanciada y clara, y encontramos la manera para disponer de tiempo para nosotros mismos.

Cuando buscamos consejo, tutela o la valoración de algún aspecto concreto de nuestra vida, el aceite de sándalo nos amplia la visión clara que abarca grandes distancias, como si nos hubiéramos subido a una montaña muy alta. El aceite de sándalo nos apoya para que abandonemos el punto de vista del presente y accedamos a otro punto de vista más amplio.

Cuando necesitemos un pequeño período sabático: nos ungimos con aceite de sándalo, nos relajamos y nos tomamos tiempo (un día, un fin de semana, una semana…) para un corto periodo en nuestra vida, en el matrimonio, en el trabajo, las preocupaciones y practicamos la meditación, la contemplación, quizá el ayuno. Utilizamos el aceite de sándalo en baños o ducha, en quemador y como perfume profusamente. Nuestra intuición y capacidad de visión se verá aumentada; obtendremos una visión ampliada hasta el universo, muchos aspectos, hasta ahora misteriosos, se nos desvelarán.

El aceite de sándalo nos ayuda a responder a preguntas como ¿con qué herramientas contamos para la contemplación?; ¿necesitamos abordar algún tema mediante otra vía de aproximación?.

Normalmente, el centro Ajna adquiere su poder total tardíamente en la vida. Se necesita tiempo para acumular suficientes experiencias vitales como para disponer de algo se sabiduría para discernir cuál es el camino que mejor refleja la totalidad de nuestras esperanzas, sueños y deseos. El aceite de Sándalo como perfume o en quemador abre este centro, de forma que buscamos profundidad y calidad en las experiencias, acelerándose este proceso. Mediante la oración, meditación y la intención, nos abrimos a la riqueza y belleza de la vida.

Según la teoría de los arquetipos de C.G. Jung, el aceite de Sándalo tiene una relación directa con el arquetipo funcional del Intuitivo, aquella persona que ha avanzado hacia ese conocimiento más profundo que llamamos intuición. Este arquetipo posee el don de la visión interior o clarividencia y confía en su conocimiento interno, siguiendo la orientación que su visión interna le proporciona.

El aceite de Sándalo ayuda a todo aquel que se encuentre en el arquetipo disfuncional que es el Intelectual a trascender la sobreintelectualización de la vida, lo cual significa que la persona teoriza acerca de todo y trata de dominar el entorno viviendo solamente a partir de los dictados y construcciones del cerebro izquierdo, suprimiendo sus sentimientos. El aceite de Sándalo ha sido usado por siglos para desarrollar la intuición e imaginación, para alcanzar una visión y sabiduría interna, poner el intelecto al servicio del espíritu y encontrar una forma equilibrada y holística de gestionar la vida.

Según la teoría de la satisfacción de las necesidades de A. Maslow, el aceite de Sándalo correlaciona con la satisfacción de las necesidades de saber y comprender. Estas necesidades de orden cognoscitivo serían derivaciones de las necesidades básicas, expresándose en la forma de deseo de saber las causas de las cosas y de encontrarse pasivo frente al mundo. Se basa en la necesidad que tiene el hombre por saber y descubrir cosas nuevas y de las que ya lo rodean en el mundo, así como también explorar lo desconocido. El aceite de Sándalo con su vibración sintoniza a la persona en la satisfacción de esta necesidad.

AFIRMACIÓN: “DIRIJO LA MIRADA AL LEJANO HORIZONTE”

MEDITACIÓN: Nos ungimos en aceite de Sándalo la zona de las muñecas, cuello, sienes, y entrecejo. Nos sentamos cómodamente y respiramos en profundidad varias veces a la vez que nos relajamos. Nos concentramos en el punto del entrecejo y con los ojos cerrados, miramos internamente hacia esa zona. Visualizamos un cono de luz azul índigo que gira en sentido horario. Visualizamos cualidades de este centro como la sabiduría, el discernimiento, la imaginación e intuición, la información y la cultura. Con cada respiración ampliamos estas cualidades.

BARÓMETRO EMOCIONAL AROMÁTICO: REFLEXIVO-OBSTINADO

MANTRA: “OM”

NOTA MUSICAL: “LA “